A raíz del trágico suceso durante el ascenso de Szilárd Suhajda a la cima del Everest, junto con su familia, toda la comunidad de montañismo y sus seguidores de todo el mundo, lloramos la pérdida de una persona excepcional que dedicó su vida a conquistar las cimas más altas del planeta.

Szilárd dejó una huella imborrable. No solo recordaremos siempre sus logros como montañero, sino sobre todo su trato humano y su valiosísima contribución. Casi nunca usamos, ni nos gustaba usar, la palabra «embajador» junto a su nombre. Siempre hablamos de él como de nuestro amigo, porque solo así nos parecía correcto.

Sin oxígeno y sin porteadores, hasta allí arriba

Szilárd Suhajda no era un simple tipo con un piolet en la mano. Era un hombre que no dejaba de superar los límites del potencial humano. Con el paso de los años logró hazañas que lo diferenciaban no solo de nosotros aquí abajo, sino también de muchos montañeros de élite.

En 2014, Szilárd conquistó el Broad Peak, de 8051 metros. Cinco años más tarde se convirtió en el primer y único húngaro en coronar el traicionero K2, de 8611 metros, consolidando así su estatus de auténtica leyenda del montañismo. Y en 2022 alcanzó otro hito monumental al coronar con éxito la cima del Lhotse, de 8516 metros. Todo ello sin ayuda de oxígeno suplementario ni de porteadores de alta montaña, lo que lo situaba entre el reducidísimo grupo de montañeros capaces de alcanzar cimas de ocho mil metros de esta manera.

Un hombre con profundidad

Sin embargo, no recordaremos a Szilárd solo como montañero. Era una persona de carácter firme, una humanidad extraordinaria y una pasión por la vida. Cada uno de nuestros encuentros, de los que tuvimos varios a lo largo de nuestros años de colaboración, se convertía rápidamente en conversaciones personales profundas capaces de dejar una impresión duradera. Tenía una capacidad extraordinaria para inspirar a las personas, encender en ellas una llama y motivarlas a alcanzar objetivos largamente postergados.

Szilárd también nos inspiró con su forma de relacionarse con la naturaleza. Su determinación de alcanzar las cimas sin ayuda de oxígeno y sin recurrir a sherpas nacía de su generosidad y de su búsqueda de pureza. A menudo decía, y también lo mencionaba con frecuencia en los diarios de sus expediciones, lo mucho que le entristecía ver la cantidad de basura que otros montañeros dejaban a su paso. Y siempre hacía todo lo posible por dejar la naturaleza tal como la había encontrado. Tenía objetivos monumentales, pero ningún objetivo era lo bastante grande como para pisotear por él los principios que guiaron toda su vida.

La partida de Szilárd es, por ello, una pérdida enorme no solo para la comunidad de montañismo, sino para todos los que tuvieron la suerte y el honor de conocerlo aunque fuera una sola vez. Su legado como montañero, aventurero, pero también como mentor y amigo, quedará grabado en nosotros para siempre, y estamos convencidos de que seguirá inspirando también a las generaciones futuras.

Influencia en ZAJO

Szilárd también desempeñó un papel clave en el desarrollo de nuestra marca. Gracias a nuestra colaboración, fuimos testigos directos de su pasión por la montaña y de su determinación por mejorar constantemente. Cada comentario sobre nuestros productos era extraordinariamente instructivo y desempeñó un papel enorme en su posterior desarrollo. Nos aportaba constantemente información valiosa directamente desde el terreno, sin descuidar nunca ni el más mínimo detalle.

Sin su ayuda, nuestros productos nunca habrían llegado a ser lo que son hoy.

Adiós, Szilárd

Los acontecimientos de los últimos días nos han dejado destrozados a todos en ZAJO. La marcha prematura de Szilárd deja un vacío que quizá, con el paso del tiempo, pueda llenar el recuerdo de su contagioso entusiasmo por el mundo de ahí fuera. Al mismo tiempo, sentimos que lo mejor que podemos hacer para honrar su vida es continuar su legado. Inspirarnos en su determinación, su humanidad y su bondad.

Al mismo tiempo, pedimos que se respete la privacidad de la familia y allegados de Szilárd. Nuestros pensamientos y nuestro más sentido pésame van dirigidos a ellos y a todos aquellos a quienes ha afectado la pérdida de este hombre excepcional.

Szilárd. Fuiste más que un montañero. Fuiste una inspiración, una voz de sabiduría y un verdadero amigo. Echaremos mucho de menos tu presencia y tu amabilidad, pero tu influencia en la vida de todos los que tuvimos el honor de conocerte perdurará para siempre.

Descansa en paz, querido amigo. Que tu espíritu encuentre consuelo entre las cimas que tanto amaste. Y que tu memoria siga inspirando a innumerables personas a decidirse a alcanzar sus propias alturas.